De Barbate a Povoa de Varzim

El pasado viernes día 11 de julio de 2008 a las 1800 horas, zarpamos de Barbate con rumbo a la ría de Vigo con la esperanza de que una vez volteado el Cabo de San Vicente no nos pegara en la nariz el nortazo que acostumbra a soplar en esta época del año, así que una vez doblado el Cabo de Trafalgar pusimos rumbo al Cabo de San Vicente.



CABO DE SAN VICENTE

A eso de las 2000 horas comenzó a pegar un viento de poniente de aquí te espero. Rachas de hasta 30 nudos, y debido al rumbo que queríamos llevar, el 285, además de sólo poder llevar aparejada la mayor, la mar nos iba reventando en la proa. Fallos en la adherencia del Sikaflex en algunas de las escotillas y en la fogonadura del palo, hacían que el salón y el camarote de proa estribor fueran empapaditos, incluidos los colchones.

Se hizo de noche y el viento al paso de la Bahía de Cádiz, no amainaba, sino que refrescaba. Decidimos poner la proa a Chipiona y allí nos colamos a eso de las 0115 horas del día siguiente. Digo nos colamos porque así fue. Sabíamos que en el puerto no había sitio para un barco de nuestra eslora (ni en el pantalán de espera) porque allí estaba un primo de mi amigo Joaquín Moreno. Nos dijo que la única posibilidad era atracar en el pantalán del combustible, y allí que nos fuimos de cabeza. Y sin llamar por la radio para que no nos dijera el segurata que no podíamos entrar. Eso sí, a las ocho de la mañana recibí la pertinente bronca de Pilar, la administrativa de la torre.

Salimos del puerto no sin muchas dificultades y debido a la marea baja y la poca sonda del área de Chipiona, el oleaje era de unos dos metros y un periodo de unos 5 segundos, es decir, que íbamos dando más saltos que un grillo. Al salir de la broa de Sanlúcar, mejoró algo el oleaje, pero siguió dándonos el poniente en la cara de entre 15 y 20 nudos de promedio, Pusimos la proa al Cabo de Santa María, hablamos por teléfono con nuestro amigo Kino Valencia que andaba en Culatra fondeado, y acabamos atracando a eso de las 1030 de la noche (hora local) en el puerto de Vilamoura. Continuaba a esas horas castigando el poniente. Aprovechamos la llegada a puerto para comernos unas deliciosas sardinas y unas no menos ricas zapateiras, como allí llaman al buey de mar. Lo hicimos en un restaurante del puerto, A Praça do Peixe, y nos trataron a las mil maravillas. O sea, como se hacía antiguamente en España, sin estar los camareros con mala cara porque era tarde y éramos los únicos que estabamos ya en el local. Y además nos invitaron a una copita de aguardiente. Un 10 para ellos.

A la mañana siguiente decidimos aproximarnos más a San Vicente y navegamos hasta Portimao. Viaje plácido hasta justo entrar en el atraque asigando del puerto. Justo en la maniobra se levantó un viento variable con rachas de 30 nudos. Por lo visto, nos contaron que en la playa pasó un tornado de robó un montón de toallas a los bañistas.

Allí nos encontamos con Kino, José Antonio Luna, el Ñoño, y Javier Muñoz. Además de ir al centro del pueblo a comer pescado, los que conocéis a Kino os imaginaréis que nos tomamos después unas pocas “copitas” terminando la velada pasadas las 2 y media de la mañana.

Y hoy al levantarnos y consultar en el Clearpoint Weather, por cierto, programa con conexión a internet que se actualiza cada 5 minutos en automático o cuando uno quiera, que te da con toda precisión la información meteorológica de todo el planeta: vientos, corrientes, nubes, lluvia, oleaje, etc, y además te da una previsión para 48 horas, vimos que hoy era el día “D” para pasar San Vicente. Eso lo hemos hecho a las 1500 horas y estamos llevando un vientecito de poniente de 5 nudos y marejadilla. Con lo que viendo cómo está el patio, tenemos previsto seguir la travesía hasta Povoa de Varcim. Cuando lleguemos allí, os contaré el porqué de ese destino y a quienes vamos a ver allí.

Ahora mismo estoy ecribiendo esto a las 2100 y estamos a 6 millas de Sines. ¡Qué maravilla que es llevar internet en el barco!

Por cierto, la tripulación del Urubamba en esta ocasión somos El Abuelo, Cristina Velasco, Luis Caballero, Joaquín Moreno y un servidor.

Un abrazo,