Sí, sí, llevo mucho tiempo sin contar nada, es verdad. Pero la verdad es que entre una cosa y otra, el sueño que entra en la mar y “pelín” de pereza, lo voy dejando para mañana …
La sorpresa en Póvoa fue que recogimos allí a Carlitos Serrano y a Álvaro Maldonado, volaron sin escalas desde Gerona hasta Oporto, para viajar con nosotros hasta Baiona. Allí a su vez nos encontraríamos con los hermanos Benito y Gerardo Pérez Ledesma. Como sabéis, todos ellos son las fuerzas vivas de la empresa Aciarium, los artífices de la nueva jarcia firme del Urubamba. Y realmente, la sorpresa no fue el encontrarnos con estos señores, sino la puesta de largo en el mundo entero de un nuevo ingenio que han desarrollado en la compañía Aciarium: el RIGMASTER. ¿Y eso qué es?, os preguntaréis. Pues un ingenio que permite conocer en el momento las tensiones a la que está sometido cada cable de la jarcia en el momento (en reposo y navegando) y que además, a jarcia nueva permite conocer, teóricamente, la vida útil de cada cable según el binomio esfuerzos-tiempo al que han sido sometidos dichos cables. Es decir, que uno puede conocer con bastante precisión cuando debe sustituir la jarcia por su estado de fatiga, aunque esta, aparentemente, se encuentre en perfecto estado.
No obstante, aunque lo hemos comprobado con un ordenador portátil, el hardware y software definitivo no estará listo hasta el próximo mes de noviembre. Hasta entonces, no le haré la presentación oficial. Las pruebas las hicimos por fuera de la Ría de Vigo, entre las Islas Cíes y el Cabo Sillero. Ya os contaré más adelante.
En otro orden de cosas, os cuento donde hemos hecho escalas desde que zarpamos el día 11 de julio del puerto de Barbate:
Chipiona
Vilamoura
Portimao
Leixoes
Póvoa de Varcim
Baiona
Vigo (Punta Lagoa)
Sanxenxo
Combarro
Villagarcía
Portosín
Camariñas
La Coruña
Sada
Ferrol
Es decir, que hemos tocado 15 puertos. Os iré contando uno por uno las curiosidades, anécdotas, lugares de buen comer (y alguno regular, sobre todo en la relación calidad/precio), y los problemillas típicos que suceden a casi todos los barcos. Seguramente, no os contaré las cosas por fecha, sino por el orden de importancia que, por lo menos a mí, me parece.